Los beneficios de un pequeño masaje en los pies

¡Queridos pies! Todo el día dentro de los zapatos, en invierno enfundados en medias y calcetines y en verano descalza o con chanclas. Los pies nos llevan todo el día arriba y abajo, con ellos caminamos por el mundo y sin embargo, son una de las partes de nuestro cuerpo que solemos tener un poco abandonadas. Quizás porque están ahí abajo, porque no suelen molestar ni doler o simplemente, porque los miramos y no sabemos bien cómo podemos cuidarlos.

El pie es un mundo nuevo a descubrir. Nos puede aportar gran bienestar sobre todo si nos damos un pequeño masaje. Cuidar del pie nos permite liberar las tensiones del día a la vez que mimar un poco la piel y el pie en general.

El darte un masaje en los pies antes de ir a dormir, se puede convertir en parte de tu ritual de las buenas noches. 

A continuación os explicamos unas maniobras fáciles de auto-masaje. Puedes escoger alguna crema específica para los pies o usar aceites esenciales. Una buena mezcla es, en una base de aceite de almendras añadir unas gotas de lavanda o manzanilla para relajarte. En verano, cuando los pies sufren un poco más y suelen estar más resecos, puedes cambiar el aceite de almendras por manteca de karitene que aporta más hidratación al tejido.

Te proponemos que lo hagas sentado en la cama, con el pie izquierdo en el suelo y el derecho apoyado sobre la rodilla izquierda. Si no estás cómodo, puedes darte el masaje sentado en el sofá o en una silla.

  1. Aferra con la mano izquierda el talón y con la derecha los dedos y dibujar unos círculos en ambos sentidos con todo el pie (el movimiento lo hacen las manos, el pie debe permanecer lo más relajado posible)
  2. con el pulgar izquierdo, masajea de forma circular la desde la base del primer dedo  al quinto dedo, vas hacia el talón y de ahí, vuelves hacia el primer dedo
  3. Con la mano izquierda haz girar y tira de cada uno de los dedos del pie
  4. Aferra el pie con ambas manos y “escúrrelo” como si fuese una toalla
  5. Fricciona todo el pie con ambas manos
  6. Cambia de pie

Este pequeño masaje no duras más que unos pocos minutos. Te va a dar  una sensación de gran bienestar y relax.

Encontrarás grandes beneficios al practicarlo con frecuencia. Te recuerdo que lo puedes convertir en tu nuevo ritual de final del día. Si tienes niños por casa, puedes hacérselo para que se relajen antes de dormir.

¡A disfrutar del masaje!